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:: viernes, diciembre 19, 2003 ::

Citas | NY Times | Bob Herbert | Change the Channel
"Los americanos son el pueblo mejor informado en la historia del mundo. Pero somos expertos en distanciarnos de cualquier realidad desagradable. La mayoría de nosotros nos comportamos como si no tuviéramos ninguna responsabilidad personal por el profundo sufrimiento humano que nos rodea, y ninguna obligación de intentar aliviarlo.
Paris, Jacko (Michael Jackson), Sadam. El mundo es como un gran show mediático, un espectáculo de televisión. Podemos cambiar de canal si las cosas se ponen demasiado feas. O apagar la televisión. La genuina conciencia social está aparcada en una esquina".
:: Juan Varela | 8:54 a. m. | permalink [+] ::
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:: miércoles, octubre 01, 2003 ::

Metro sigue a 20 Minutos


El diario gratuito Metro lanzó ayer dos nuevas cabeceras en Sevilla y Zaragoza para responder a la expansión de 20 Minutos, que se había adelantado al salir en la capital andaluza en marzo de este año y en la ciudad maña en septiembre.
Con estos lanzamientos, 20 Minutos había logrado una ventaja publicitaria, de audiencia y posición de mercado que ahora intenta recortar el grupo sueco, propietario o socio de más de una treintena de cabeceras gratuitas en todo el mundo.
Ramón Pedrós, director editorial de Metro, pronostica en la presentación de sus dos nuevas cabeceras "que el futuro, desde la consolidación de Internet y las nuevas tecnologías de la comunicación, reserva una gran transformación para el conjunto de la vieja industria de la información".
Según la última oleada del EGM, 20 Minutos es leído por 1,23 millones de lectores y Metro llega a un millón noventa mil.

Metro Zaragoza
Metro Sevilla
Periodistas 21 | 20 Minutos sale en Sevilla
Periodistas 21 | Nuevos gratuitos en Valencia y Zaragoza
:: Juan Varela | 8:36 a. m. | permalink [+] ::
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:: martes, abril 29, 2003 ::
Libro blanco AEDE 2001, una reflexión

El problema son los lectores; la solución, información de calidad


Los datos aportados por el anuario de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) no son nuevos, pero alumbran los dos principales problemas de la prensa en España: la incapacidad para crear lectores y la poca confianza de los editores en la posibilidad de crearlos. Un fracaso de todos los profesionales.
Los lectores están estancados en algo menos de 12,5 millones de personas, algo más de un tercio de la población mayor de 14 años. El retraso secular en la lectura de diarios no ha podido ser superado. La lectura de diarios tocó techo a mediados de los años 90 y desde entonces baja. La AEDE cifra la pérdida entre 2001 y 2000 en 100.000 lectores, un diario de tamaño medio grande para las dimensiones patrias.
El problema es que no se incorporan lectores, especialmente jóvenes y mujeres, y que los mayores de 45 años dejan de leer. Sube la edad media, que alcanza ya los 42 años y sólo desciende si se atiende a las cifras de Internet –32,6 años de media–, donde ya se visitan más de un millón de páginas de diarios.
Es imprescindible que el nuevo Plan de Fomento de la Lectura sea serio y efectivo, porque ante la falta de diarios en los hogares, la única vía de habituar a los niños a sus presencia está en la escuela.

Proponemos una lectura alternativa de los datos:
1 | El cliente está saturado
La prensa y el resto de productos de información de actualidad (papel o electrónicos y audiovisuales) giran sobre el mismo cliente: ese tercio de la población interesada en leer, en tener más información que la suministrada por los medios audiovisuales. Compárense los datos de audiencia de los diarios con los de los programas informativos de radio y televisión.
El problema es que cada vez hay más gente ajena a la información de actualidad y que algunas prácticas periodísticas y mediáticas no fomentan esa necesidad. Las cifras de lectura de Internet en España y su frenazo a finales de 2002 demuestran demuestran que los lectores de diarios son los mismos, lo hagan en papel o en pantalla, de ahí el carácter defensivo de la estrategia de pago de algunos diarios.
Una gran parte de la población no encuentra interesante la información más que cuando se producen grandes noticias.
Sólo un cuarto de los lectores de diarios leen diarios electrónicos, pero el 82% de los internautas leen diarios electrónicos. Datos para reflexionar. ¿No se está repercutiendo la dificultad de encontrar un modelo de negocio digital sobre el lector que ya compra papel?

2 | Los riesgos del monopolio
En España hay muchas cabeceras, algunas de ellas muy pequeñas, pero la experiencia de otros países (EE UU, Inglaterra, Francia) demuestra que cuando se apagan las voces locales y un diario consigue el monopolio, los lectores pierden interés en la lectura. En los Estados Unidos algunos grupos han lanzado segundas cabeceras o han firmado acuerdos operativos con el contrincante débil para evitar la situación monopolística.
Cuando la audiencia es tan estrecha, maximizar la rentabilidad económica por la disminución de cabeceras puede provocar una aceleración de la pérdida de interés de los lectores.
Uno de los problemas estructurales de la prensa española es la similitud de títulos, contenidos, imagen, estrategias y productos. Un vistazo a un kiosco en una ciudad española y en ciudades europeas o americanas es muy revelador de cómo los diarios en España apuntan al mismo público objetivo con las mismas estrategias. Ese es uno de los flancos que están rompiendo los diarios gratuitos.

3 | Alejados de lo femenino
Las mujeres siguen ausentes del diario pese a los esfuerzos realizados con los suplementos. Los contenidos y el enfoque de los diarios continúan ajenos a la sensibilidad femenina. En un panorama mediático que tiende a la especialización, las mujeres, por su mentalidad y posición habitual en el hogar, son las más interesadas en “la información general”.
Imposible mejorar si no se las incorpora.
Los últimos estudios demuestran que algunas prácticas y contenidos de los diarios suponen una barrera para su acercamiento: la exagerada información sobre fútbol, la sobreabundancia de política declarativa y partidista, los anuncios semipornográficos de los 906 y “líneas calientes”, la falta de sensibilidad social y humana en algunos temas, la escasez de imágenes y personajes femeninos en portadas, noticias e imágenes.

4 | Sin convivencia con los jóvenes
El problema de los jóvenes es distinto. Hay dificultades con la falta de interés y adecuación de los contenidos para este público, pero la barrera fundamental es la falta de convivencia con el diario en los hogares y la sima de identificación que produce esa carencia. Como demuestran las cifras de audiencia en Internet, pocos jóvenes leen noticias, pero cuando lo hacen las leen en Internet y en diarios gratuitos. Entre los jóvenes la asociación de precio con calidad no es tan grande.

5 | Aumentar la identificación local
La identificación del lector con el diario y la comunidad son esenciales. Por eso los mayores índices de lectura se registran en las ciudades medias y en Barcelona. No sólo hay que ofrecer información local de calidad, sino fomentar con valores, activismo y presencia pública esa identificación con los ciudadanos. El diario debe ser informador y catalizador de los anhelos comunitarios. Sería interesante plantear una vuelta a edificios representativos del centro de las ciudades ahora que no se depende de la impresión y que las redacciones serán cada vez más pequeñas y con menos trabajadores en la sede principal.

6 | El peligro del aburrimiento
Cuando se analizan los datos de lectura por edades aparece una tendencia a disminuir la lectura entre los jóvenes y los mayores. En el caso de los mayores de 45 años, la acusada tendencia a dejar de leer el diario –4,5 puntos porcentuales y otros 6 con los mayores de 55– sólo puede interpretarse como resultado de la falta de información interesante y del aburrimiento. En esa edad no existe un grado de analfabetismo funcional que justifique esta tendencia. Tampoco es la edad que comienza a sentir una reducción acusada de los ingresos ni una falta de imbricación con la comunidad. Normalmente cuanto más se lee más se quiere leer. Esta tendencia sólo puede achacarse entonces al aburrimiento. Un hallazgo preocupante. Cuánto más experimentado es el lector menos le satisfacen los diarios. En mercados maduros como el norteamericano, la lectura crece con la edad. En España se corta abruptamente a partir de los 45.

7 | 253 días de promociones por diario y año
AEDE hace una advertencia valiosa sobre el abuso de esta práctica que sólo atrae a codiciosos del baratillo y no a lectores. Gradualmente las promociones de los diarios han dejado de ser informativas y culturales para entregar al cliente los más variopintos objetos imposibles. La consecuencia es un mantenimiento artificial de la difusión a cambio de una erosión brutal del valor del producto: la información.

8 | Ahorrar en costes, invertir en información
El 48 por ciento de los directivos de prensa diaria creen que la solución es ahorrar costes. Sólo un tercio confían en un aumento de ingresos. Con más de un diez por ciento de rentabilidad bruta de media en el peor año que se recuerda, la mitad de los ejecutivos apuestan por la reducción de costes y las promociones. El ajuste de costes es una obligación en cada uno de los procesos pero no puede estrangular la creación y la generación de información. De ella y no de otra cosa viven los diarios. La identificación con su lector (comunidad local habitualmente) y calidad son los diferenciales principales de los diarios en todo el mundo. Ninguna otra estrategia aguanta el medio y largo plazo. Calidad es información, estilo, originalidad, noticias propias, riesgo y una honestidad a prueba de todo. Pásese ese filtro por los diarios, sus difusiones y su cuenta de resultados.
La información es cara pero sus rendimientos son altos, como demuestran dos siglos de periodismo mercantil. En la era de la abundancia informativa, la calidad es irrenunciable, sin ella, sin información individualizada y valiosa será muy difícil sobrevivir.
:: Juan Varela | 9:21 a. m. | permalink [+] ::
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:: viernes, enero 10, 2003 ::

Un diario soñado por periodistas jóvenes


¿Un diario para jóvenes es distinto de un diario tradicional? ¿son los jóvenes lectores de diarios? ¿imaginan los periodistas jóvenes diarios distintos a los que editan sus talluditos jefes?
A estas y otras preguntas ha pretendido responder una de las más prestigiosas revistas profesionales norteamericanas, la Columbia Journalism Review, y para ello ha trabajado con casi 80 profesionales menores de 30 años de diferentes diarios de los Estados Unidos.
Las respuestas no son rompedoras. No se sabe si porque un diario para jóvenes no es muy distinto de los diarios actuales o porque los periodistas –tengan la edad que tengan– no son capaces de imaginar otro tipo de diarios. Destaca que casi todas las ideas recopiladas se refieren a los elementos menos noticiosos. Entre los profesionales jóvenes hay pocas ideas nuevas sobre cambio de enfoque y estructura de las noticias.
El Diario Soñado es tabloide y tendencia al A4 (véanse los nuevos diarios de metrópolis como Paris o Londres y aquel maravilloso diario gratuito bonaerense que fue el Diario de Bolsillo); con secciones bastante tradicionales aunque con más presencia de elementos de la vida privada, ciencia, tecnología y ocio; debe estar muy conectado y ser muy receptivo con el público y, donde más propuestas diferenciadoras se dan es en el estilo y el enfoque de la información: más narrativo y más personal.
Resalta también que los jóvenes periodistas norteamericanos, criados con la luz de Internet, conciben la web del diario como un complemento del papel, no como un producto diferente o alternativo. Defienden el papel, su calidez y porosa armonía, y diferencian la lectura electrónica de la de sillón y excusado.
Sólo unos pocos defendieron la gratuidad y la mayoría incidieron en que no es posible hacer diario para jóvenes cuando no se oyen y atienden las ideas de los profesionales de la misma edad en las redacciones. Con jefes de 40 años, dicen los novatos, no es posible hacer diarios para la Generación Web.
Algunas de sus sugerencias.

Vivir la globalización | Los jóvenes reclaman más información internacional, pero no tanta política o diplomacia y más conocimiento de otras sociedades, otros ciudadanos, otras costumbres. ¿Cómo es la vida de gente como yo allí, bajo aquellas circunstancias?

El fin de la objetividad | Ya estaba anunciada, pero los jóvenes celebran su funeral. Abogan por una actitud más personal, comprometida y honesta. Se agarran al viejo adagio de que el periodismo debe afligir al poderoso y proteger al afligido (H. L. Mencken), y creen que una escritura más personal conecta mejor con el lector y muestra más cosas que las fórmulas frías. El Yo se reafirma con fuerza entre los jóvenes informadores.

Un estilo más personal y narrativo | ¿A quién le interesa la vieja pirámide invertida? ¿por qué escribir en la era digital con estructuras de la Guerra de Secesión norteamericana (cuando se inventó)?
Reclaman un estilo más personal, apoyado en estructuras y recursos más narrativos, que no se deben confundir con la escritura de ficción. Los hechos con un estilo más vívido y atractivo.
Se abre la discusión sobre si el lenguaje tiene que ser más coloquial, al estilo de lo que ha hecho la CNN en su canal de noticias para los EE UU (CNN Headline News). No hay acuerdo.

El mejor lenguaje para cada noticia | Cuestionan el carácter monolítico del diario como medio escrito y dicen: “¿Porqué no contar historias sólo con fotos? ¿Si la información puede estar en el gráfico, porqué escribir fuera? ¿Si el texto es lo bueno, a qué esas fotos repetitivas?”
Contar cada información de la manera más efectiva posible. Sin restricciones, sin rigidez, sin rutinas.

Informar sin insultar | No se debe rebajar la exigencia informativa para los jóvenes ni se debe pensar que el lector conoce perfectamente de qué se le habla. Los periodistas deben recordar que quienes leen diarios quieren aprender, desean saber más.

La buena vida y su precio | Hay que aumentar la información sobre la vida privada, el ocio y entretenimiento, y las informaciones útiles, pero sin renunciar a la primacía de lo noticioso.
Abogan por una crítica mucho más afilada de la cultura popular actual, como los reality shows televisivos y el exceso de atención a las celebridades de papel cuché.
Más información sobre cómo hacer cosas útiles y recuerdan a los mayores que los jóvenes son padres jóvenes que viven dedicados a sus hijos todavía bebés y niños.
Amor y sexo: éxito seguro (recuérdese la actual proliferación exitosa de series televisivas sobre treintañeros en apuros emocionales: Friends, Sexo en Nueva York, etc.)
Cobertura extensiva e intensiva de Internet, incorporándola a la vida cotidiana, y de cómo inciden en ella las novedades científicas y tecnológicas.
Los jóvenes recuerdan que no suelen tener mucho dinero, así que todo debe tener su precio y prestar especial atención al ahorro y buena economía doméstica.

“Paper is cool” | “No hay nada como sentarme con una taza de café y un diario entre las manos y sentir cómo mis dedos se manchan de tinta”. Robert Hernandez, productor informativo de la web de The Seattle Times (el diario preferido del Dr. Frasier Crane, aquel psiquiatra snob tan divertido de la tele).
Diario en Internet sí, pero para completar el papel y ofrecer lo que el gramaje no puede solucionar por mucho que se aumente: documentos originales, archivo, complementos, transcripciones, foros, elementos multimedia y mucha interacción con el lector.

Oiga, jefe, ¡gaste menos pasta en encuestas y escuche! |No se puede hacer un diario para jóvenes a los 45. ¡Olvídese! Hable con sus jóvenes reporteros y déles voz y voto. Menos preocuparse por los que pueden quitarle a uno el sillón y más por el producto y la información. Su sillón se quedará sin muelles sin alguien no salta encima y le quita el polvo.
Pues eso.
:: Juan Varela | 7:24 a. m. | permalink [+] ::
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:: martes, octubre 01, 2002 ::

El fin de la primera era de prensa digital


Comienza en España el fin de la era de la prensa gratuita en Internet. La discusión sobre si los internautas están dispuestos a pagar por la información se arrincona. El Mundo ha comenzado a cobrar por la versión digital de su edición impresa, El País anunció en mayo que incluiría servicios de pago antes de final de año. La reina del cuché, Hola, comenzó a cobrar por sus contenidos en septiembre. La prensa española se lanza al modelo de pago por contenidos.

No es un secreto. Muchos periodistas y editores estaban deseosos. Cinco años de experiencia en la Red sugieren algunas reflexiones:

::.:: Hay que cobrar en la Red lo que se cobra en la calle ::.:: Muchos han denunciado la falta de coherencia de penalizar al comprador de diarios por seguir acudiendo al kiosco mientras nuevos o esporádicos lectores se benefician de la gratuidad de la edición en Internet.

::.:: La publicidad no es suficiente ::.:: El modelo de financiación única por publicidad no ha cuajado. El derrumbe de la nueva economía y el fin de lo que se preveía crecimiento económico sin fin han congelado las inversiones publicitarias en la Red, que crecen muy tímidamente y no son suficientes para compensar los gastos informativos y de producción.

::.:: Internet se come la difusión ::.:: La canibalización es un hecho. Estudios recientes demuestran lo que todos intuyen.

::.:: Internet no ha creado nuevos lectores ::.::. Aproximadamente una cuarta parte de los lectores de prensa, especialmente de títulos nacionales (donde llegan a un tercio), se han pasado a la edición digital, primero desde el trabajo y ahora también desde casa. Los últimos estudios muestran el frenazo del número de personas que se incorporan a la Red mientras crece el número de lectores de prensa digital, especialmente de las cabeceras tradicionales. Muy pocos medios digitales se han consolidado.

Durante estos primeros años de kiosco digital, la prensa española se ha lanzado con ilusión y ganas al ciberespacio. Ha faltado un modelo de prensa en Internet autónomo del papel y una mayor exploración de las ventajas de los lenguajes y formatos digitales, pero la práctica totalidad de los medios españoles tienen edición digital y los diarios –junto a los grandes portales– son los más completos y utilizados por los usuarios.
Se ha conseguido "estar ahí", no perder el empuje tecnológico. Se han aprovechado las ventajas del marketing y no se ha ganado difusión porque, a diferencia de otros países, la prensa española no apuesta por la suscripción, y aquí es donde las ediciones digitales han fortalecido más a sus medios paternos.
El movimiento de avanzar hacia el pago obedece de una parte a la necesidad de, al menos, cubrir los gastos generados por la presencia en la Red y el mantenimiento y desarrollo de ediciones digitales. Sin rentabilidad o al menos una esperanza de break-even no parece posible un mayor desarrollo periodístico de los medios convencionales en el ciberespacio.
De otra parte, a un intento de frenar la pérdida de difusión, la sangría de lectores que obtienen gratis lo que otros pagan.
Pero, una vez más, nos hemos quedado sin más lectores. ¿Será que no interesan los medios, o lo que no interesa es la información?

Toda la información sobre los últimos movimientos sobre pago por contenidos en Internet en nuestra web de noticias Periodistas 21
:: Juan Varela | 9:04 a. m. | permalink [+] ::
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:: jueves, septiembre 26, 2002 ::

Cerco al criterio periodístico


Google, el buscador más exitoso de Internet ha lanzado un portal de noticias, aunque todavía en versión en pruebas (beta). El nuevo buscador informativo se diferencia de otros como Yahoo!News porque se basa en la selección informática de las noticias, sin intervención de editores humanos.

“Esta página ha sido generada totalmente por algoritmos informáticos sin editores humanos. Ningún humano ha sido dañado o utilizado en la creación de esta página”, proclama el propio portal con cínico orgullo y suficiencia robótica.
Sólo una compleja programación de algoritmos matemáticos selecciona las noticias, que se actualizan cada 15 minutos con información de más de 4.000 medios de todo el mundo, eso sí, en un universo que sólo habla inglés. La programación todavía no está disponible en otros idiomas, como sí lo está el buscador.

Google News utiliza su original tecnología de clasificación de las páginas (page rank) por el número de enlaces que apuntan a ellas para adoptar criterios de “credibilidad” entre los medios de los que extrae la información. Un medio o una noticia son más creíbles cuantos más enlaces estén dirigidos a su página. Es el mismo procedimiento por el que se clasifican las páginas en el buscador.

Google News no se diferencia demasiado en aspecto de otros portales de noticias. Abre con las Noticias Principales y sigue con Mundo, EEUU, Negocios, Ciencia y Tecnología, Deportes, Espectáculos y Salud. Nada que no se pueda encontrar en otros portales informativos, pero suma algunas características más:
Google cita la noticia de la fuente más “creíble” –según su criterio la más citada o enlazada– y a continuación remite a otros medios.
Esa “credibilidad” determina también la ubicación –valoración– de la noticia en la página, principal criterio de relevancia del sistema.
Bajo cada noticia se señala el tiempo que lleva en página, sumando así un segundo criterio de relevancia.

Google News remite a las páginas originales de los medios que cita, para lo que ha firmado un acuerdo con aquellos que requieren identificación o suscripción, de manera que los usuarios de Google puedan acceder a toda la información y los medios no cierren el acceso a posibles clientes futuros. Esta capacidad del portal será una buena puerta para acceder a informaciones de medios que requieren suscripción. Estos medios no pueden estar al margen de un portal con el tirón y la imagen de Google. Con su nuevo portal, la empresa puede convertirse en el primer difusor de noticias en la Red, como ya ha ocurrido con sus servicios de búsqueda.

Google News es otro asalto más en la carrera para dejar a los periodistas fuera del proceso informativo y glorificar el periodismo de hágaselo usted mismo. Si la semana pasada, CNN.com rediseñó su página para potenciar sobre todo las noticias elegidas por los lectores, ahora el buscador más famoso del ciberespacio expulsa a los profesionales de la valoración informativa.
Portavoces de Google se defienden de la acusación diciendo que su portal respeta el criterio periodístico de los medios utilizados para obtener la información. Es cierto, como también es cierto que pese al entusiasmo de los nerds y otras subespecies filotecnológicas, quienes siguen investigando y buscando las noticias que luego todos reproducen son los periodistas, llámense como se llamen y trabajen para el medio que trabajen, no los ordenadores ni los algoritmos.

¿Son mejores los criterios de valoración logarítmicos que los periodísticos? Un pequeño análisis:

::..:: Credibilidad logarítmica ::..:: El criterio del número de enlaces prima la visibilidad y la homogeneización de la información. Tienen ventaja los grandes medios y los grandes conglomerados que se enlazan unos a otros (sinergia) y tienen el suficiente peso para ser muy observados. Las noticias más comunes son las más entrelazadas. Las exclusivas, si no son de un gran medio, tienen muy pocas probabilidades de llegar a las Top Stories.
Según portavoces del portal, todos los medios tienen los mismos votos, pero todos los votos no valen lo mismo. Es decir, el voto de The Wall Street Journal vale más en una información sobre la crisis con Irak que el de uno de los diarios árabes en inglés, sin mayor contraste, por definición.

::..:: La doble trampa del tiempo real ::..:: El tiempo de permanencia en página añade “credibilidad”. Patrón muy discutible, ya que la precisión, neutralidad y veracidad de la información no depende del número de enlaces que aseguren su permanencia. Por otra parte, las noticias también se pueden organizar por fecha de aparición: la última en sumarse será la primera en aparecer. Prima la información en tiempo real sobre la información más completa y reposada.

::..:: Las máquinas y los logaritmos no se autogeneran ::..:: Los orgullosos creadores del portal olvidan en sus proclamas que los criterios aplicados en los logaritmos son humanos: los han fijado ellos. Ellos han definido y aplicado los criterios de credibilidad y valoración. Por tanto los humanos sí definen los contenidos, aunque no lo hagan en cada momento, en cada actualización. Los criterios de Google son absolutamente humanos, aunque es verdad que no son periodísticos, si lo fueran quizá se hubieran replanteado algunas de sus definiciones.

No todo son buenas noticias en el ciberespacio y el último invento puede no ser el mejor. El nuevo portal tendrá utilidad sobre todo como agencia de noticias.

Más información en The New York Times y en la columna de Steve Outing en Editor&Publisher. Un estudio comparativo entre portales de noticias se puede leer en la Online Journalism Review
:: Juan Varela | 7:47 a. m. | permalink [+] ::
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:: martes, septiembre 24, 2002 ::

USA Today cumple 20 años


Máquinas blancas y azules con pinta de televisiones de hierro aparecen en las esquinas más frecuentadas, en los accesos a los aeropuertos y estaciones de tren, y en las calles más transitadas de los distritos financieros de las grandes ciudades de Estados Unidos. Es el 15 de septiembre de 1982 y ya está en la calle el primer número de USA Today, "The Nation's Newspaper", el nuevo diario de la cadena Gannett –la primera cadena de diarios del país– que va a revolucionar la prensa mundial y provocar una marejada de ideas cuyo debate continúa.

El nuevo diario es el resultado de dos años de estudios de mercado y del trabajo de un grupo de profesionales, dirigidos por el presidente visionario de Gannett, Al Neuharth, empeñados en hacer frente a varios desafíos:
»» Hacer el primer diario nacional norteamericano de interés general. Por entonces sólo el económico Wall Street Journal puede considerarse diario nacional.
»» Adelantarse a las nuevas tendencias de la población y hacer un diario para viajeros, para las personas que se mueven constantemente por el país y para aquellos que viven transitoriamente en una ciudad en la que no se van a radicar.
»» Vencer a la televisión y a la disminución de los índices de lectura con un diario de nuevas fórmulas narrativas e informativas, profuso en el uso del color (por entonces escasísimo) y que cuasi inventará la infografía, ya que será el primero que la empleará diariamente como lenguaje informativo.
»» Editar el diario totalmente con ordenadores e imprimir en varias plantas distribuidas a lo largo del país enviando las páginas por satélite, innovaciones obligadas si se quiere llegar a todo Estados Unidos a primera hora de la mañana.

El diario perdió cientos de millones de dólares durante su primera década de vida, pero hoy es el primer periódico del país, con una difusión de más de 2,2 millones de ejemplares de lunes a viernes, 1,2 millones vendidos al número y el resto distribuidos sobre todo por cadenas hoteleras y aerolíneas.
Hoy, tres diarios se disputan el trono de diario nacional de Estados Unidos: The New York Times, con 1,2 millones de ejemplares de difusión y una facturación publicitaria de 1,2 millones de dólares; The Wall Street Journal, con 1,8 millones de ejemplares y 1,1 millones de facturación, y el propio USA Today, el de más difusión (aunque no toda pagada) y sólo 0,7 millones de dólares de ingresos publicitarios.

Para bien o para mal, USA Today cambió el periodismo, con él explotó el market-driven journalism, el periodismo basado en las encuestas y los sondeos que pretende averiguar los gustos del público y satisfacerlos. Frente a la fuerte raigambre local y misión de control del poder del tradicionalismo periodístico norteamericano, el diario de Gannett aspiraba a satisfacer a los clientes, no a hacer más ciudadanos a los lectores.
Frente a la definición de la prensa como medio escrito y las largas informaciones imperantes entonces, USA Today apareció como el primer diario visual: gran despliegue gráfico y piezas cortas, además de un excepcional y exhaustivo trabajo de tablas para resumir mucha información. El emblema fue su gran mapa del tiempo a todo color.
Su lema era hacer información “fácil de usar y de comprender” dirigida a “personas ocupadas que tienen poco tiempo para leer” y su estilo estaba bien definido: conciso, preciso, despojado de todo lo que no fuese información y coloquial.

Algunas innovaciones importantes fueron:
»» una nueva y lógica organización en cuatro cuadernillos por áreas informativas, rompiendo las secciones tradicionales y la sucesión de noticias una tras otra herederas de la composición en plomo: News (Noticias), Money (Dinero), Life (Vida) y Sport (Deportes);
»» atención prioritaria a las noticias con interés humano –simbolizadas en el reportaje principal que aparece en el centro de las primeras páginas de cada cuadernillo–;
»» desarrollo de los lenguajes visuales: grandes fotografías en color, uso profuso de la infografía –con un snapshot en cada primera página, además del gran mapa del tiempo a todo color de la última página;
»» identificación emocional y coloquial con el público: uso del pronombre “nosotros” para referirse a los norteamericanos en titulares y texto;
»» grandes resúmenes informativos de noticias cortas, llamados Newsline, y una página en la que se recogían en forma de breves las noticias principales de los 50 estados de la Unión;
»» supresión de los saltos de página.

Hoy su editor, Tom Curley, y su directora, Karen Jurgensen, luchan por hacer del diario uno de los más influyentes y aumentar la profundidad de sus informaciones, para lo que se ha contratado a periodistas estrellas de cabeceras reputadas. USA Today quiere fortalecer su marca y abandonar para siempre el apodo de McPaper como lo llamaron despectivamente muchos periodistas que han visto durante estos 20 años cómo sus diarios se parecenn cada vez más al periódico bandera de Gannett.
USA Today ha sumado una sección tecnológica (Tech) a sus cuatro tradicionales, tiene más texto y más noticias y reportajes en profundidad, y también más lectores. Y el resto de los diarios se parecen mucho más a él de lo que él se parece a ellos.
Sin embargo, el diario de Gannett no ha conseguido un solo premio Pulitzer en sus dos décadas de vida. ¿Corporativismo tradicionalista o falta de calidad?
:: Juan Varela | 3:22 a. m. | permalink [+] ::
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:: viernes, septiembre 13, 2002 ::

11-S un año después: la cobertura


El aniversario del 11-S es un buen momento para aprender de la experiencia y reflexionar sobre cómo cubrir grandes acontecimientos con ángulos caleidoscópicos. A continuación se presenta un resumen de cómo han cubierto los medios el aniversario de la mayor tragedia terrorista de la historia con una mención especial para la cobertura en Internet, que hace un año batió todos los récords de su historia.

Diarios USA: entre las elecciones y el recuerdo


Los diarios norteamericanos dividieron su cobertura en dos grandes categorías: los memorialistas y quienes creyeron que ya había habido suficiente información del 11-S durante todo el año. Todos apostaron por un gran despliegue visual centrado en la mayoría de los casos en la fotografía, como medio más directo para comunicar lo emocional.

La gran división:
Los que dedicaron grandes especiales al acontecimiento y le dedicaron sus portadas, encabezados por The New York Times, que imprimió dos secciones especiales; y por USA Today, los dos diarios “nacionales” que más apostaron por la conmemoración. Este publicó especiales los días anteriores, pero no el día del aniversario.
Los que están convencidos de que el seguimiento diario del 11-S había fatigado lo suficiente a los lectores como para no exagerar. Abrieron sus portadas con otras informaciones y desplegaron una abundante cobertura del aniversario y los atentados en las páginas interiores o en secciones especiales más comedidas. Entre éstos se cuentan The Wall Street Journal y The Washington Post.

Todos, como es lógico, dedicaron gran parte de sus ediciones e información a un hecho que han proyectado sobre todo en los cambios que ha tenido para la vida cotidiana de los americanos.
El tono general fue memorialista, dedicado a recordar a las víctimas. En la información, los diarios se dividieron entre quienes prosiguieron la línea argumental de la Casa Blanca y se aferraron al patriotismo, y quienes en un tono más analítico indagaron en cómo ha cambiado Estados Unidos y las consecuencias sobre los derechos y las libertades, la prevención del terrorismo, la nueva oleada religiosa y las consecuencias sobre la economía.
Una colección de primeras páginas se puede ver en un especial del Poynter Institute

El llanto fue el objetivo de la TV


Las televisiones apostaron por el sentimentalismo y el reflejo de la tragedia. El primer plano estuvo ocupado por las víctimas, las celebraciones oficiales y un paquete de reportajes similares a los que se han estado viendo durante todo el año.
Por la mañana las televisiones conectaron en directo con las celebraciones de Nueva York y del resto del país. El tiempo estuvo dedicado a las víctimas y a la retransmisión en directo de los homenajes. Lloros, nombres de muertos, campanas y música fúnebre.
Alrededor de mediodía cambió el tono. Fue la hora de los reportajes analíticos y las tertulias sobre cómo ha cambiado Estados Unidos, su cultura, sus libertades y su gente. La conclusión en las tres grandes cadenas fue unánime: no ha cambiado.
El ejemplo: el debate más visto de la tarde se produjo en la NBC entre víctimas y responsables del fondo federal de ayuda a los perjudicados. Pedían más dinero y rapidez en la entrega, y se amenazaba con acciones judiciales.

Internet: del récord a la normalidad


El día que el World Trade Center se derrumbó el tráfico por la Red fue el más alto de su historia. Los sitios de noticias reventaron sus récords y millones de americanos e internautas del resto del mundo pasaron horas y horas pegados a la pantalla.
Un año después, con la burbuja de la nueva economía tan deshinchada como las propias Torres Gemelas, Internet demostró que el medio no hace al contenido. Donde hay criterio y oficio hay buena información y buen despliegue. La habilidad tecnológica no garantiza nada.
Hay grandes coberturas multimedia con paquetes informativos de altísima calidad en los grandes medios, y muy poco valioso y bien ensamblado fuera de ellos.

Algunas coberturas esenciales e inolvidables:

PBS | Frontline |Inside the terror network |
Una web impresionante de Frontline, uno de los mejores programas informativos de la televisión pública norteamericana y de la televisión mundial. Entra en la vida y los preparativos de tres de los secuestradores y demuestra cómo un programa de televisión hace una web magnífica sin video: todo el texto y toda la información que no podríamos ofrecerle en TV. Complementariedad total e información de primera. Excelente.

PBS | Frontline |Faith and doubt at Ground Cero |
Otra vez Frontline decididamente genial. El enfoque religioso: ¿cómo ha cambiado el 11-S la sociedad americana, de espíritu tan religioso? La identificación del enemigo con el mal, con una categoría moral. La identificación entre fe y política. Buen contenido multimedia con los videos de las entrevistas y un aprovechamiento magnífico del hipertexto. Inacabable y genial.

The New York Times | 102 minutes |
La impresionante reconstrucción de lo que ocurrió mientras caían las Torres Gemelas. Cómo ocurrió, qué pasó entre el primer impacto y el hundimiento. Las voces de los supervivientes y de los muertos que usaron sus mails y teléfonos móviles. Los testimonios de las viudas y los huérfanos. Un despliegue de gráficos preciso y muy documentado. Un foro sobre cómo es la vida a partir de entonces. El ejemplo perfecto de cómo se enriquece un artículo de periódico para acabar siendo una joya informativa multimedia.

The Washington Post | 10 days in september |
Bob Woodward ataca de nuevo, también en Internet. La intrahistoria política, contada con texto y fotos, de cómo vivió el presidente Bush y su Gobierno el mayor ataque terrorista de la historia. El buen periodismo no tiene medio. ¡Pobre McLuhan! Como ver All the president´s Men de nuevo. Para fanáticos de la política.

El triunfo de la calidad


Las televisiones españolas dedicaron el aniversario del 11 de septiembre a hacer una demostración más de la técnica de tirar del hilo hasta donde aguante. Frente a una audiencia agotada por un año de saturación informativa, la mayoría de las televisiones se dedicaron a intentar volver a hacer una fiesta frívola con esa materia tan delicada llamada interés humano.
El ridículo para los responsables de informativos y de las televisiones fue espantoso. Nadie, excepto Tele 5 y el sempiterno relegado Documentos TV (TVE-1) –ascendido para la ocasión de su confinamiento en La 2– ofreció nada que no se supiera ya, que no estuviera machacado antes, que no aburriera.
Otra vez las televisiones entendieron el acontecimiento como una demostración de poder con conexiones en directo y reportajes a las familias de las víctimas ya vistas, leídas y escuchadas tantas veces. Todos con el mismo punto de vista, con el mismo enfoque, con la misma blandenguería sensacionalista.
Sólo en Tele 5 se hizo la luz con la emisión de dos reportajes distintos y distintivos. Por una vez se dejó de lado la exhibición de inútil músculo económico, que a esa hora ejercitaban Antena 3 y TVE, además de algunas autonómicas, y se apostó por el mejor material, aunque no fuese de producción propia. El reportaje de los franceses hermanos Naudet desde el interior de una brigada de bomberos y la visión personal del gran héroe de aquel día infausto, el ex alcalde Rudolf Giuliani, contada con maestría por la HBO –la cadena de los grandes éxitos de las nuevas series televisivas– se pegaron con fuerza a la retina de los telespectadores, que matan por un mando a distancia pero no son tontos.
El resultado, 26% de audiencia para Tele 5, 18% para TVE-1 y un mísero 10% para la Antena 3. TVE-1 recuperó algo el pulso con un reportaje minucioso sobre por qué cayeron las torres ofrecido por Documentos TV y el momento absurdo de la noche fue para Antena 3, que entrevistó en directo desde Nueva York a Rojas Marcos, español jefe de los servicios psiquiátricos públicos de Nueva York, que estaba en España. O sea, la audiencia se hundió en el surrealismo de sufrir el retorno de un directo con Manhattan, donde estaba Olga Viza, cuando el entrevistado estaba en el plató de Antena 3 de Madrid codo con codo con el consejero delegado, Ernesto Buruaga. ¡Impresionante!
Afortunadamente, la audiencia volvió a demostrar que no es tan idiota como muchos programadores y gurús televisivos creen.
:: Juan Varela | 2:53 a. m. | permalink [+] ::
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:: jueves, septiembre 05, 2002 ::

Pero, ¿cuántos periodistas debe tener un diario?


No basta con tener redactores para hacer un buen diario, pero los buenos diarios suelen tener redacciones bien pobladas. La cantidad de periodistas no asegura la calidad si no se corresponde con iniciativa, agenda propia y trabajo de investigación, pero es más fácil que estos factores se den en redacciones bien dotadas que cuando la escasez sólo da para cerrar a tiempo.

Difusión amplia y redacciones bien dotadas suelen coincidir, pero es difícil asegurar que exista una relación directa entre el éxito de audiencia y el número de periodistas. Muchos periodistas no sirven de nada en una redacción poco dinámica, sin criterios editoriales claros y buena organización. Una redacción demasiado abundante produce a veces desmotivación y es proclive a la burocratización si no se enfocan adecuadamente sus recursos.

Una vieja regla del periodismo afirma que la proporción adecuada de periodistas para un diario es de uno por cada mil ejemplares. Es lo que el periodismo estadounidense ha considerado como rule of thumb, un principio comúnmente aceptado sin base científica.
Pero, ¿los diarios han tenido alguna vez un redactor por cada mil ejemplares? Depende de la difusión, del área de cobertura, del estilo y contenidos del diario… Sin embargo, no es un mal objetivo. La media actual en España está alrededor de 1,3 redactores por cada 1000 ejemplares de difusión.

Otro estándar utilizado sobre todo a partir de la implantación de la autoedición, afirma que hay que tener un redactor por promedio de página publicada, asumiendo una mancha editorial de entre el 40 y el 60% de la paginación. Este parámetro pretendía establecer una relación con el trabajo a realizar y no con el éxito comercial del diario.
El estándar de un redactor por página sólo funciona con diarios de tamaño medio y organización ajustada, pero por eso mismo es un buen parámetro, aunque tiene la debilidad de ser demasiado cuantitativo y poco flexible.

Son sólo parámetros cuantitativos, pero tienen utilidad para establecer un benchmarking que permita sacar conclusiones o vigilar la evolución de un periódico.

En la actualidad pocos diarios cumplen la regla de un redactor por 1.000 ejemplares.
En Estados Unidos la media está actualmente en 1,3 periodistas por cada mil ejemplares, con un descenso apreciable por la crisis que se arrastra desde comienzos de 2001. A final del año 2000, el estándar era de 1,6 periodistas por mil ejemplares de difusión.

En España esa media de 1,3 prácticamente coincide, aunque si se analizan los diarios por volumen de tirada se descubren medias muy distintas, lo que no ocurre en el periodismo norteamericano, que mantiene cifras muy similares entre las diferentes categorías de diarios.
Los diarios españoles de baja circulación (menos de 25.000 ejemplares) llegan hasta los 2,5 redactores por cada mil ejemplares y sostienen una media de alrededor de 1,7 redactores por mil ejemplares vendidos. Los de hasta 50.000 se mueven en el entorno de 1,3 a 1,6 redactores y los grandes diarios están en el entorno de 1,1 redactores por cada mil ejemplares, aunque algunos diarios líderes bajan esta media hasta los 0,7 redactores por mil ejemplares.
La baja difusión de los diarios españoles indica la cortedad de las plantillas periodísticas de muchas redacciones.

En España, algo más del 39% de los empleos de prensa son periodistas. Nueve puntos por debajo del 30% que la literatura clásica usaba como estándar antes de la aparición de las nuevas tecnologías de impresión y preimpresión que redujeron los talleres, y antes también de la enajenación y tercerización de los talleres y rotativas de los diarios.

Es en la proporción de periodistas frente a plantilla total donde los diarios españoles están entre los mejores del mundo. La media del 30% de empleo periodístico se mantiene en muchos países e incluso es menor. En Inglaterra, por ejemplo, la prensa local y regional tiene una proporción del 25% de empleos periodísticos sobre el total. Una proporción similar a la que se mantiene en Estados Unidos.
En España muchos diarios avanzan ya hacia el objetivo de llegar al 50% de plantilla de redacción.
La innovación tecnológica y la reestructuración empresarial realizada desde la segunda mitad de la década de los 80 ha permitido a los diarios bajar su ratio de empleados por 1.000 ejemplares a una media de 3,2, dos puntos menos que la media americana, por ejemplo, situada en 2001 alrededor de los 5,3 empleados por cada 1000 ejemplares.
:: Juan Varela | 4:25 a. m. | permalink [+] ::
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:: miércoles, septiembre 04, 2002 ::

Desarrollo sostenible para diarios


Los diarios, y por extensión los medios, necesitan un esfuerzo de recapitulación y pensamiento como la conferencia sobre desarrollo sostenible que se está celebrando en Johanesburgo para hacer examen de conciencia y sentar las bases que aseguren esos dos conceptos.

Algunos problemas críticos en el entorno mediático:
Desaparición de especies. La más amenazada son los lectores, a la que hay que sumar la de los periodistas independientes, concienciados, precisos, escrupulosos y libres. Los lectores desaparecen y se hacen pocos esfuerzos para crear otros. Faltan programas serios de prensa en la escuela, promociones que conviertan el diario en un objeto doméstico indispensable y otras acciones que se dediquen a generar y captar lectores, no a comprarlos con regalos y trastos que poco tienen que ver con el diario. Pero sobre todo hace falta repensar el periódico, sus contenidos, marketing y distribución para llegar a los nuevos lectores.
El periodista de raza, consciente de su misión y responsabilidades, voluntarista y gozoso de su profesión, está cercado por los recortes de gastos informativos, la homogeneización, las tareas abusivas y los editores timoratos.

Calentamiento global. Existen zonas 'informativas' recalentadas, explotadas hasta la saciedad, con el consiguiente aburrimiento de los lectores, y otras ignotas, que raramente ocupan páginas y minutos en los medios. El efecto invernadero tiene la perversa cualidad de potenciar lo trivial y carbonizar áreas informativas de primer orden.

Reducción de la biodiversidad. Algunas especies y subespecies periodísticas se han impuesto a
otras hasta aniquilarlas. El resultado es una igualdad monótona e inaceptable. La consideración de todos los medios como mass media a mayor gloria del mercado y la rentabilidad a corto plazo están liquidando la pluralidad, no ya ideológica, sino la de los puntos de vista, los enfoques y los estilos de contarlo. El producto es cada vez más estrecho y apunta a un tipo de lector más estereotipado. La posibilidad de elección y el atractivo se resiente.

Sobreexplotación de recursos. El más amenazado: los periodistas. Faltan ojos, cabezas y manos para hacer información. La paradoja es que sobran informadores cubriendo los mismos acontecimientos y con los mismos propósitos informativos. El siguiente en peligro: la información. Muchos medios sólo pueden ofrecer ya la agenda oficial, las convocatorias institucionales, toda clase de aniversarios, celebraciones –festivas o funestas– y material de nevera.

Energías renovables. Nunca tantas noticias fueron extraídas de tan pocas fuentes. Nunca se confió tanto en lo que dicen otros (gabinetes de comunicación, portavoces, comunicación corporativa, marketing, etc.) y tan poco en lo que ven los periodistas. La inundación pseudoinformativa provocada por las fuentes institucionales y la sequía de hechos, realidades y miradas diferentes agosta y hace lanquidecer a los medios. Toda la información proveniente de esas fuentes se retroalimenta y no enriquece el universo, sino que lo limita porque cierra el enfoque. Los medios deben retomar la realidad y enriquecer sus fuentes y puntos de vista para mantener su actividad, para no agotar la energía de lo interesante.

:: Juan Varela | 10:24 a. m. | permalink [+] ::
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:: jueves, julio 18, 2002 ::

Los españoles no confían en la prensa


La prensa pierde credibilidad entre los españoles | La radio es ya el medio más creíble (72%) para una audiencia que incluso coloca a la televisión (66%) por encima de la prensa (65%), según el último Eurobarómetro de la Comisión Europea, que analiza los hábitos informativos de los europeos


El problema de la prensa no es sólo hispano, el 62% de los europeos confían en la radio y la televisión y sólo el 46% lo hacen en la prensa. España tiene la prensa más creíble de Europa, seguida de Francia (61%9, Bélgica (60%), es decir, los países donde no existe prensa sensacionalista o su presencia es poco significativa.
El medio que más ha crecido en credibilidad ha sido la televisión, que ha subido diez puntos en España desde la primavera del año pasado.
Respecto al consumo de medios, el 65% de los españoles se informa por la televisión todos los días, mientras sólo un 20% lo hace por el periódico. La radio es utilizada para informarse a diario por el 24 % de los ciudadanos.
Una cuarta parte de los españoles no están interesados en la información, ya que no leen diarios ni escuchan informativos de radio nunca y sólo ocasionalmente ven informativos en televisión.

Cuando se pregunta por la confianza de los ciudadanos en las instituciones, la crisis de credibilidad es evidente en España, cuyos ciudadanos afirman que confían en las ONG´s (un 67%), las Naciones Unidas (66%) y las instituciones asistenciales y de caridad (65%). Ni los gobiernos –nacional, autonómico y locales–, ni los políticos, partidos e instituciones financieras, como tampoco el Ejército, la Policía o la Administración están entre las instituciones confiables para los españoles, como sí ocurre en otros países. La media de confianza europea señala al ejército, la policía y las Naciones Unidas como las instituciones más confiables.
Los principales temores de los ciudadanos son el terrorismo, las armas masivas –nucleares, químicas y biológicas–, el crimen organizado, los accidentes nucleares y los conflictos étnicos.
:: Juan Varela | 9:11 a. m. | permalink [+] ::
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Renacimiento tras la catástrofe on line


Los expertos y responsables de las ediciones on line de los grandes medios están divididos sobre el futuro de internet como vehículo de información y contenidos. Tras la debacle causada por la recesión económica norteamericana y la crisis de la burbuja de la nueva economía, el panorama no es nítido. Los expertos, divididos sobre la gratuidad de los contenidos en internet y el retorno económico que pueden producir, avanzan algunas tendencias:

Vuelta a los orígenes ::: Es hora de pequeñas redacciones y presupuestos ajustados dirigidos a recuperar lo esencial del negocio: identificar las necesidades de los navegantes y responder con información. Aparcar las veleidades tecnológicas de última generación y los servicios de dudosa utilidad.

Experimentación controlada ::: Búsqueda de servicios y nuevas tecnologías con sentido, que desarrollen potencias y oportunidades claras. Aparcar los sueños de ciencia ficción.

Construir cadenas de información digital ::: La última tendencia es agrupar las webs al estilo de las cadenas de diarios y aprovechar las ventajas de información, servicios, publicidad y marca que se consiguen. RealCities, de Knight Ridder es uno de los ejemplos más relevantes. En el mundo digital ocurren cosas aún impensables en el analógico, como que bajo la misma marca convivan diarios que no pertenecen a las mismas compañías.

Convergencia y consolidación ::: Creación de redacciones multimedia y búsqueda de socios que aporten video o audio para enriquecer las webs y los servicios y formatos que se ofrecen.

El universo on line no es infinito ::: La selección también ha llegado a internet. Grandes marcas de la nueva economía se han hundido cuando se ha empezado a cobrar por los contenidos o cuando la burbuja de ideas sin beneficios ha pinchado. La mayoría de las star ups ha muerto y el universo digital vuelve a ser territorio de la vieja economía y de sus viejas leyes de marca, calidad de contenidos y capacidad de generar beneficios.

El futuro ya comenzó ::: Servicios wap y UMTS para telefonía móvil, información y publicidad para dispositivos móviles como PDA´s y microordenadores. Según Paul Saffo, uno de los gurús digitales más renombrado: “El futuro ya está aquí, pero aún no lo han distribuido”.
:: Juan Varela | 9:03 a. m. | permalink [+] ::
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La ética, base de la credibilidad


La credibilidad es uno de los argumentos principales para mantener el valor de los medios y la profesión periodística. Frente a la banalización de la información, el infotainment y el “todo vale”, los medios periodísticos serios y responsables, con conciencia de su misión y valores, tienen la obligación de mantener y reforzar su credibilidad para establecer un lazo profundo con su público, participar positiva y activamente en la vida pública y ejercer en toda su dimensión los valores de la profesión periodística.

A menudo la competencia, la rapidez y la necesidad de informar sume a los profesionales en vacíos o en prácticas que deben ser siempre analizadas con criterios éticos para no correr el riesgo de defraudar a la audiencia.
El público es cada vez más crítico con los medios y la prensa ha perdido confianza en los últimos años y la sigue perdiendo cada día. El público no se fía de los medios y por eso vuelve a la comunicación interpersonal, que ahora se busca sobre todo en Internet. Además de mejorar los contenidos, el estilo y la forma de los diarios es imprescindible aplicar criterios éticos que afiancen la misión de los medios y sus lazos con la audiencia.Periodistas 21 quiere animar la reflexión profesional y el comportamiento ético de las redacciones y los medios.

Algunos elementos claves para una conducta ética:
Precisión, rigor y credibilidad
Independencia
Búsqueda del interés público
Distinguir hechos y opiniones
Integridad y responsabilidad
Cuidadoso tratamiento de la violencia
Exquisito respeto a las personas y su intimidad
Protección radical de los derechos de los menores
Respetar los derechos de las víctimas
Evitar la discriminación y el estereotipo
Defender la presunción de inocencia
Facilitar los derechos de rectificación y réplica
Evitar el acoso a las personas.
:: Juan Varela | 8:53 a. m. | permalink [+] ::
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Atrapados en la Red: el dilema de Saturno


Los diarios electrónicos devoran a sus progenitores de papel | Los nuevos medios no crean más interés por la información | Casi la mitad de los internautas están dispuestos a sustituir el papel por la pantalla | Los jóvenes y los lectores de mayor poder socioeconómico son los menos fieles al papel

El 46% de los lectores de diarios en Internet norteamericanos están dispuestos a dejar de leer los de papel, según un reciente estudio de la Newspaper Association of America (NAA). Otra encuesta, del Pew Research Center, afirma que la oferta de información 24 horas y su mayor accesibilidad y gratuidad no están aumentando el consumo de información. Sólo el 25% de los norteamericanos buscaron noticias en Internet la última semana frente a un 23% hace dos años.
Este último estudio indica además que los grupos sociales y raciales que se hacen usuarios de la Red no lo son de las versiones digitales de los medios informativos.

El estudio sobre los diarios en Internet de la NAA intenta averiguar si las ediciones digitales perjudican a las de papel y los resultados son bastante claros: existe una tendencia creciente a sustituir el diario por Internet entre los lectores más jóvenes –que todavía no han adquirido el hábito de la lectura y están educados en el ciberespacio– y entre los más formados.
Lo más preocupante es que sólo el 48% de los internautas consumen noticias en Internet. La brecha entre los interesados en la información y los que no, existente en el mundo analógico o de papel, se mantiene y amplía en Internet.

El silogismo perverso sería:
Sólo una parte de la población está interesada en las noticias (36% si hablamos de los diarios en España, 60% en EE UU) y sólo una parte de la población es usuaria de Internet (22% en España, 55% en EE UU). De los usuarios de Internet, sólo menos de la mitad son consumidores de información en la Red. Por tanto la amenaza de futuro es mayor, ya que cuanto más joven es la audiencia más se inclina por el medio electrónico y menos interés demuestra en la información.

Pero el dilema de Saturno (que no podía dejar de engendrar hijos para luego devorarlos por temor a ser destronado) dice que los diarios deben estar en Internet para llegar a los lectores más jóvenes y no perder terreno –informativo, publicitario y corporativo– frente a los medios electrónicos, bien nacidos en Internet o televisiones y radios, que compiten en la Red con los diarios en información y texto. Con su presencia en Internet, los diarios arrostran los riesgos del efecto sustitución, aumentan su exposición a la competencia y ofrecen gratis lo que siempre han cobrado. Tres problemas a los que hay que debe darse solución a través de la oferta de contenidos, políticas de marca y nuevas estrategias publicitarias.

El pago por contenidos está muy lejos de ser aceptado por los internautas, sólo dispuestos a desembolsar su tarjeta de crédito por contenidos muy especializados y de alta calidad. El mayor rendimiento que han conseguido por el momento los diarios norteamericanos de la Red es el aumento de las suscripciones debido a las ofertas promocionales en Internet.
Unos pocos han conseguido además iniciar un desarrollo multimedia que les ha hecho capaces de aliarse con medios electrónicos y audiovisuales o producir contenidos “con imagen de marca” para medios audiovisuales.

El estudio de la NAA norteamericana, el primero centrado en la sustitución de los diarios por sus webs, indica que:
los diarios locales son los principales proveedores de información local en Internet, por encima de las guías de ciudades y otros portales locales;
los lectores de diarios en Internet son los de mayor formación, ingresos y los que más tiempo dedican a la información; están mejor situados sociológicamente y como target que el resto de usuarios de Internet;
además del e-mail, las tres razones principales por las que la gente usa Internet son, por orden: las noticias nacionales e internacionales, las locales y el entretenimiento.

El estudio señala algunos desafíos y obstáculos inmediatos para que los diarios no pierdan su fortaleza:
un tercio de los lectores de diarios en Internet ha dejado ya de leer en papel;
casi la mitad de los lectores de información local en Internet aseguran que leen menos diarios;
sólo la mitad de los usuarios de Internet son consumidores de información;
las guías y los servicios de Internet como Yahoo! o America on Line son consideradas más atractivas para buscar información de entretenimiento y servicios locales que los diarios;
la interactividad y la capacidad multimedia son los puntos más débiles de los diarios en Internet, según los lectores.

Los medios más afectados por la reducción de lectura en papel provocada por Internet son, en este orden:
los diarios nacionales;
las páginas amarillas;
los diarios locales;
la información local por televisión;
y la radio.

Cuando se pregunta a los internautas porqué usan la Red en lugar del soporte tradicional afirman que:
por la inmediatez y actualización de la información, 38%;
por la posibilidad de hacer búsquedas, 34%;
para buscar más información sobre algunas noticias, 32%;
para acceder a información no disponible en la versión papel, 31%.
:: Juan Varela | 8:34 a. m. | permalink [+] ::
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Retorno a lo local y recelo de lo ajeno



El 11-S no ha desembocado en un aumento de la audiencia | Los ciudadanos mantienen sus intereses y preocupaciones con un mayor recelo por lo ajeno, pesimismo económico y ansia de seguridad | La crisis ha provocado una fuerte contracción publicitaria que todavía no se ha recuperado

Bin Laden no ha dejado buenas noticias para los medios: poca audiencia y menos publicidad. El público se ha decantado por la estrategia del caracol y los anunciantes se han espantado. Como siempre, el dinero es miedoso y los ciudadanos se han vuelto a mirar hacia dentro: los asuntos relacionados con la globalización y las migraciones han ganado espacio en la información nacional y local.
Los medios explotaron con las Torres Gemelas –coberturas especiales, gran esfuerzo informativo, páginas y horas de emisión… – y el interés se disparó por unos días, pero no tanto como para recuperar la querencia por los medios. Las ventas mundiales de periódicos subieron sólo un 0,46 por ciento en 2001 respecto al año 2000.
En enero, el euro provocó un terremoto mucho mayor en el público. Los ciudadanos no gastaron mucho tiempo y dinero en el 11-S y sus consecuencias, sin embargo, el terrorífico “efecto euro” provocó una caída de la difusión de diarios y revistas como no se recordaba en España (alrededor del 20% en algunos casos).

Los ataques terroristas a Estados Unidos del 11 de septiembre no han despertado el interés del público por la información internacional todo lo que se presumía. Tanto en España como en Europa y en Estados Unidos se ha registrado un pequeño aumento en el interés por la información internacional, pero los ciudadanos han vuelto pronto a sus preocupaciones habituales y la crisis internacional ha desembocado en un mayor interés por lo propio, eso sí, con un ojo receloso puesto en todo lo que viene de fuera y en la economía. Lo más decisivo que ha dejado el 11-S para los medios ha sido una fuerte crisis publicitaria con un descenso mundial del 7% en términos reales.

El día después de los ataques los diarios españoles aumentaron su difusión una media de un 20% y en algunos casos se duplicaron las ventas, las conexiones con Internet a los medios norteamericanos se bloquearon y las televisiones llegaron a emitir seis horas diarias de telediarios. Lo mismo ocurrió en toda Europa y en Estados Unidos, la información sobre los atentados ocupó la mayoría del tiempo y recursos de los medios. Nueve meses después las cosas están prácticamente dónde estaban antes del 11-S.
Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 97% de los españoles siguió el ataque a EE UU por la televisión, algo menos del 48% lo hicieron por los diarios (12 puntos más que los lectores habituales) y sólo menos de un 7% se conectó a Internet para seguir la tragedia.
En la mente de los periodistas se ha impreso con mayor fuerza la necesidad de información profunda y trascendente, con un ligero repliegue de las informaciones más triviales. Esta conciencia ha hecho que crezca la dedicación a la información internacional, la política y la derivada de problemas globales. En el público el impacto ha desembocado en un repliegue sobre la propia comunidad y sus problemas.

La falta de interés por los acontecimientos internacionales es patente cuando se estudian las cifras de difusión y audiencia del año 2001. Pese a las grandes noticias, en España bajó la audiencia de casi todos los medios, incluidos los diarios, que descendieron en total algo menos de un punto para quedarse en un 35,9% de la audiencia total. La televisión se mantuvo (89,2%), aunque con una ligera tendencia descendente, y prácticamente sólo subió Internet (20,4%), aunque con una desaceleración en su crecimiento.

Uno de los ejemplos más ilustrativos de giro informativo es el vuelco serio de la prensa sensacionalista británica. El Daily Mirror, segundo diario del país tras The Sun, anunció a bombo y platillo que se acababan las chicas en tetas y que reduciría al mínimo la cobertura de los famosos para hacer su agenda informativa más seria y profunda. No en vano el Mirror fue nombrado Mejor Diario de Gran Bretaña en 2001. Su director, Piers Morgan, fichó a reporteros y comentaristas estrella de los “quality papers” y lanzó una guerra que se ha prolongado con otra batalla de precios: diarios a 20 peniques (alrededor de 0,30 euros). Morgan lo tiene claro: está dispuesto a hacer del Mirror un diario respetable aunque pierda lectores en el corto plazo.

En EE UU, la circulación se ha mantenido y la publicidad cayó un 11,5%. Todavía se ve con escepticismo la recuperación y en estos meses no se ha hablado más que de despidos en las redacciones, la crisis de los telediarios de las grandes cadenas, del récord de premios Pulitzer del New York Times por la cobertura del 11-S y del rediseño del Wall Street Journal.
Los costes informativos se dispararon –equipos en Nueva York, reporteros desplazados a Afganistán, freelance en todo el mundo, compra de crónicas especiales a las agencias– y la publicidad se retiró de los medios: primero por respeto a las víctimas y luego por miedo a la recesión.

A pesar de lo que pueda parecer, aumentos de 130.000 ejemplares diarios de difusión en septiembre sólo se registraron en diarios como The New York Times. The Washington Post vendió 10.000 ejemplares diarios más en las semanas siguientes a la tragedia, pero la mayoría de los diarios norteamericanos ganaron en 2001 entre un 0,5 y un 1,5% de circulación.
Sólo los grandes diarios crecieron, los que ofrecen más información nacional e internacional en un mercado dominado por la información local. Los telediarios de las grandes cadenas aumentaron tres o cuatro puntos su audiencia y después de unos meses de una gran carga de información internacional, el tiempo ocupado por ella se ha estabilizado en alrededor de un 20%, cinco o seis puntos por encima de las cadenas españolas.

El 81% de los estadounidenses sintonizaron las noticias en la televisión los días siguientes al 11-S. Veinte días después, a primeros de octubre, sólo el 67% de los americanos continuaban viendo las noticias en la tele.
Las grandes crisis nunca son buen negocio, ni siquiera para las malas noticias.

Según el Pew Research Center, un instituto altruista de estudios de opinión y sobre la prensa muy respetado en EE UU, en 1996 el 62% de los norteamericanos decían estar interesados en la información internacional; en 2000 lo estaban un 59% y ahora lo están un 65%, una pequeña diferencia de tres puntos en seis años y de seis puntos sobre el año anterior a la tragedia.

Los ciudadanos están proyectando los problemas internacionales sobre sus propias vidas y, por tanto, no les interesa tanto lo que ocurre en el extranjero como la incidencia en sus vidas de esos acontecimientos. De ahí el crecimiento de la preocupación por temas como la seguridad, el terrorismo y la inmigración.

En España, según los barómetros del CIS, las preocupaciones de los ciudadanos no han cambiado por el 11-S, aunque se han agudizado algunas tendencias. Al 73% le preocupaba la crisis internacional en octubre, pero ya entonces la mitad de los españoles pensaban que los radicales islámicos no atacarían España. También más de la mitad de los encuestados pensaban entonces que el nuevo escenario no alteraría el comportamiento criminal de ETA. Pero, lo que es más relevante, el 97% ya afirmaba que la tragedia no había alterado sus planes de vida y ni siquiera los de viaje (95%).

Según la encuesta de abril de este año, la inmigración preocupa ahora a más del 14% de los ciudadanos, la guerra de Afganistán al 0,9%, el terrorismo a más del 58% y la inseguridad ciudadana a casi el 19%. El paro es la principal preocupación del 70% de los españoles.
En septiembre de 2001 (antes de los atentados), la inmigración preocupaba al 14%, el terrorismo al 75,6% y la inseguridad ciudadana al 9%. El paro preocupaba entonces al 65%.

Por orden, los principales problemas de los españoles en abril de 2002 son:
El terrorismo, el paro, la droga y el alcoholismo, la inmigración, la situación económica, la inseguridad ciudadana y la delincuencia.
Y en septiembre pasado:
El terrorismo, el paro, la droga y el alcoholismo, la inmigración, la situación económica, la inseguridad ciudadana y la delincuencia.
Los mismos.

Igual difusión, casi similar consumo de medios y las mismas preocupaciones. Menos papel y menos publicidad. Ésos son los resultados del 11-S para la prensa española.

El diario Le Monde ha acusado a los medios de impulsar el triunfo de la derecha en Francia por su cobertura exagerada de la inseguridad ciudadana y los problemas de la inmigración. En Inglaterra un sondeo reciente coloca al periodismo entre las 10 profesiones más denostadas, al igual que a la política y al Gobierno. No son buenas noticias. Se podría dar la vuelta al viejo adagio de Lord Northcliffe: “Good news, no news” (”Las buenas noticias no son noticias”), para decir que las malas tampoco.

El estudio antes reseñado de Pew Center Research es el más completo del que se dispone sobre las consecuencias del 11-S en los hábitos y concepciones informativas de los ciudadanos. Aunque se refiere a Estados Unidos, parte de sus resultados se podrían extrapolar. Algunos datos:
El 65% de los norteamericanos está interesado en la información internacional, frente a un 62% en 1996, sólo tres puntos de diferencia. Acontecimientos no relacionados con el 11-S, como las elecciones francesas o el golpe de Estado en Venezuela sólo han interesado a un 6% de la audiencia.
El rápido crecimiento de internautas en busca de información se ha frenado. En abril de 1998, el 13% de los encuestados buscaban noticias en Internet, la proporción creció al 23% en 2000, pero en abril de 2002 sólo eran el 25%, un pequeño aumento del 2% en dos años, cuando ya más de la mitad de los hogares norteamericanos tienen conexión a la Red.
El 32% de los norteamericanos ve los telediarios principales y otro 33% ve las cadenas de noticias en el cable. Sólo un 5% más de los que veían los telediarios en 1993, cuando sólo la CNN peleaba por un espacio entre los medios de referencia.
El interés por los diarios continúa descendiendo. Sólo el 41% de los encuestados leyó el diario ayer, frente a un 47% en 2000 y un 58% en 1993.
La televisión concentra una audiencia más conservadora y los diarios se sitúan más a la izquierda.

En el estudio aparecen indicios de que algunas grietas se agrandan:
Los lectores de diarios son cada vez más viejos.
Se agudiza la división social entre una élite formada y lectora, y una mayoría de la población sin estudios universitarios y no lectora;
Los letrados –llamémosles así– están interesados fundamentalmente en, por orden, la información internacional, la nacional y la local. A los menos letrados les atraen los sucesos, la información local, la de salud y los deportes.

Por último, en cuanto a las tendencias en los apetitos informativos (ver tabla al final del mensaje) se registra un alza relevante del interés por la información más próxima (local, con 5 puntos) y por la internacional (que sube 7). En el resto de las áreas se registra un pequeño cambio a favor de la información nacional, y se mantienen los sucesos, ciencia y tecnología, economía, ocio y espectáculos y consumo.
:: Juan Varela | 8:27 a. m. | permalink [+] ::
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